Comentarios de la vida

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miércoles, 9 de agosto de 2017

ENTREVISTA CON EL DR. FRANCISCO CARMONA

30 Marzo, 2016

Durante el mes de marzo se celebra la semana internacional de la lucha contra la endometriosis.
Coincidiendo con la semana internacional de la lucha contra  la endometriosis, desde El titular hemos considerado que era el momento oportuno para hacerle una entrevista a una de las personas más entendidas en esta materia a nivel mundial, nos referimos al Doctor Francisco Carmona Herrera, jefe de ginecología del Hospital Clínico de Barcelona, centro de referencia en España sobre el tema que hoy nos ocupa. La endometriosis  es una patología ginecológica que afecta a un gran número de mujeres, pero aun así, sigue siendo muy desconocida para una gran mayoría.

Se calcula que entre el 25 y el 50% de las mujeres infértiles sufren endometriosis
La endometriosis es una de las enfermedades ginecológicas más frecuentes que existe, afecta sólo a mujeres en edad fértil y sucede cuando el tejido endometrial crece fuera del útero, por lo que, puede causar fuertes dolores o incluso infertilidad. Sin embargo, en algunas ocasiones esta enfermedad es asintomática, por lo que algunas mujeres pueden padecerla sin saberlo.

La endometriosis afecta a más de un millón y medio de mujeres en nuestro país.
Hoy en día, no existe una remedio para dicha enfermedad, pero sí que hay diferentes tratamientos para minimizar su impacto, ya sean analgésicos, hormonales o incluso de cirugía, que mejoran la calidad de vida de sus pacientes.
¿Por qué cree que la endometriosis es una enfermedad tan desconocida, a pesar de que afecta a tantas mujeres en España?
Es una enfermedad de género en la que hay dos tipos de síntomas: el primero la infertilidad, hay a muchas mujeres que les cuesta quedarse embarazadas, y en segundo lugar, el dolor menstrual durante el ciclo. Además las mujeres de hoy en día, quizás ahora soy políticamente incorrecto, pero tienen que ser igual que los hombres y no pueden permitirse faltar al trabajo aunque sus dolores menstruales sean intensos, y, el ritmo de hoy en día les obliga a que seguir con su vida diari, a pesar de su padecimiento.
Es una enfermedad que, a pesar de ser muy frecuente es poco conocida.  Muchos médicos de cabecera e incluso ginecólogos no se atreven a diagnosticarla si no están totalmente seguros. A lo largo de mis años de profesión he conocido a  muchas pacientes que no les habían sabido diagnosticar el problema y psicológicamente han llegado a mi consulta muy afectadas al no encontrar respuesta.
Los síntomas afectan a una esfera  femenina y las mujeres han aceptado que paren con dolor y que tienen el periodo doloroso, lo aceptan como algo normal aunque no lo es. La endometriosis tiene otro problema y es que tiene un cierto componente familiar, hay una base genética que no es una herencia clásica, sino que son varios genes que interaccionan. Hay familias con varias generaciones de mujeres que padecen endometriosis, la gran mayoría ni tan siquiera ha sido diagnosticada, y, entonces lo que a ti te pasa, le pasa a tu madre y cuando se lo comentas te dice que es normal porque a ella también le pasaba. A partir de ese momento lo vives como algo normal y realmente no lo es, ni lógico ni normal. Por otro lado, aproximadamente el 15% de mujeres con endometriosis tienen formas graves y cuando un ginecólogo opera, al no tener la formación adecuada para estos casos, deja a esa mujer peor de como estaba, con lo cual es un pez que se muerde la cola.
A los síntomas no les damos la importancia que tienen porque social y culturalmente aceptamos que esos dolores son naturales. Se ve como algo normal que  las mujeres tengan intensos dolores menstruales   y  deban aguantarlos sin quejarse. Desde los ginecólogos hasta la medicina no se le ha dado la importancia adecuada a los síntomas, si una mujer te explica que tiene mucho dolor es que lo tiene y no se les hace el caso que necesita, y por último, cuando les hacemos el caso que necesitan,  no les podemos ofrecer el mejor servicio.
¿Cuáles son las medidas más urgentes que deberían tomar las autoridades sanitarias respecto al problema?
Primero aumentar la concienciación y el propio conocimiento de la enfermedad. Hay que hacer una campaña que ya hemos intentado hacer en otras ocasiones con el ministerio, basándonos en una campaña de difusión entre la población informando sobre la existencia de esta enfermedad  y sus síntomas. Es decir, igual que se está haciendo y me parece muy importante la campaña en contra de la violencia de género, se podría elaborar una campaña del tick de “no es normal”,  algo así como: “si la regla te hace tanto daño, no es normal” o “si no te puedes quedar embarazada y te cuesta, tampoco es normal”. Lo primero es concienciar a la sociedad y a los hombres. Porque al final, no es sólo un problema de la mujer.
Carmona nos pone un ejemplo “Si yo soy tu jefe y tú me dices que no has venido a trabajar porque tienes la regla pensaré, vaya morro!, pero no solo el jefe, los compañeros y todos. Por eso, debemos  concienciar a la población de que hay una enfermedad que existe y que puede ser muy invalidante para quienes la sufren y esto hay que tenerlo en cuenta. También abogo por la concienciación de los profesionales, que sepan que esto existe, que requiere unos cuidados especiales, y, que hay muchas de estas pacientes que requieren ser tratadas en centros muy específicos. Y mientras todo esto no se haga iremos cojos.
Hoy en día, ya empieza a haber cierta concienciación, pero los pacientes no consiguen que desde sus centros los deriven a un hospital especializado, en España actualmente contamos solo con 5 o 6 centros de este tipo. Hay ciudades que no tienen un hospital preparado para tratar a estas mujeres y eso es un problema que no solo afecta a la esfera puramente física en el dolor, la reproductiva, la psicológica, sino que, también les afecta en la esfera sexual, es decir, la relaciones sexuales son dolorosas siendo en ocasiones imposible mantener relaciones sexuales. Si esto te ocurre con 80 años da igual, pero con 25 es un problema y lo mejor es afrontar la enfermedad.
Entonces, en este aspecto referente al número de unidades de investigación en España ¿En qué punto estamos ahora mismo?
Estamos creciendo pero estamos muy lejos de lo que deberíamos estar. No hay un cálculo hecho a nivel nacional de cuál sería el número exacto, pero por mis conocimientos y experiencia deberíamos tener al menos uno por cada millón y medio o dos millones de mujeres, lo cual deberían ser tres o cuatro, depende de cómo los dotes al fin y al cabo. Es un cálculo muy aproximado sin datos exactos. Eso se tendría que regular para poder distribuir bien a los pacientes, es lo que te comentaba antes, estamos hablando de un millón o millón y medio de pacientes, no todas tienen la forma grave, sólo entre el 15 y el 20%, así que estamos hablando de 200.000 mujeres en edad fértil. Imagínate lo que representa para ellas y para la sociedad. No pueden trabajar ni tener hijos y son gastos y más gastos, eso afecta mucho en su día a día.
¿Sería necesario entonces un centro de investigación a nivel común?
Es fundamental para una buena gestión crear una ciber red que coordine a todos los centros de investigación, y que a su vez, también podría englobar más enfermedades ginecológicas, con lo que mejoraríamos y modernizaríamos el sistema, de hecho, este sistema ya se está utilizando en la actualidad con otras enfermedades como las de corazón, oncológicas o del hígado, la pregunta que yo haría al responsable de turno, ¿a qué estamos esperando para hacerlo con esta dolencia?
El 12 de marzo se celebra la Endomarch en Barcelona, usted está muy implicado en este tema. ¿En qué consiste este proyecto?
Bueno, después de la Segunda Guerra Mundial se hizo una marcha en Estados Unidos en la cual todo el mundo que iba daba una moneda de 10 centavos, y con toda la gente que se reunió se recaudó muchísimo dinero. Entonces esto se puso muy de moda, marchas para reivindicar cosas. Aquí hace unos años un grupo de ginecólogos de Estados Unidos con mucho ímpetu y carisma impulsaron llevar a cabo una marcha mundial para la endometriosis, ellos la hacen en Washington pero hay sucursales en todos los países y ciudades.
Aquí en España ya hace unos años que se está haciendo y aunque es una cosa que lideran los pacientes, los médicos que colaboramos sugerimos que no se hiciera una en cada ciudad, sino que se hiciera una central en todo el país. Se ha hecho dos años en Madrid y este año por primera vez en Barcelona. Se celebra el 12 de marzo, una marcha que empieza a las 10:30 de la mañana en la Plaza de la Merçè, irá por el casco antiguo de la ciudad hasta la Plaza de la Catedral, y, allí en el Colegio de Arquitectos se hará un acto central donde hablarán médicos que nos dedicamos a este tema y también tomarán la palabra pacientes. La finalidad de esto es concienciar y hacer difusión del tema.
Se estima que el diagnóstico de la endometriosis tarda en detectarse entre seis y  ocho años. ¿Puede ser que la falta de recursos y de ayudas sea uno de los motivos por los que hay este retraso?
Si, pero yo creo que hay varios factores. Motivos de la paciente restándole importancia al dolor por el motivo que sea y motivos médicos en los que el médico no te declina al ginecólogo o te da un tratamiento que no es el adecuado. No creo que sea un problema sólo de falta de recursos, al fin y al cabo no hacen falta tantos, es más de concienciación. Si tú vienes y valoras tu dolor en un ocho, pues es mucho dolor, es inaguantable. Entonces hay que investigar qué está pasando, a veces solo escuchando a la paciente ya se puede sospechar de esta enfermedad y de ahí, o se refiere al ginecólogo o le pones en marcha las exploraciones que hacen falta.
No hacen falta grandes recursos porque al final son ecografías o una resonancia, pero necesitas y, aquí sí que viene la falta de recursos, centros especializados en este diagnóstico, recursos para poder atender a todo el mundo, centros en cada comunidad autónoma y que sea fácil acceder para la paciente. Y para esto sí que faltan recursos, personalmente creo que lo que primero hace falta es concienciación de médicos y de pacientes en general sobre que esta enfermedad existe y puede ser muy limitante. Al final hacen falta recursos económicos pero más necesaria es la ayuda de concienciación.
Cambiando de tema, últimamente hemos oído hablar mucho de los beneficios de la cirugía mínimamente invasiva. ¿En qué beneficia a los pacientes?
Uno de los ejemplos es la endometriosis. Hace unos años operábamos abriendo la barriga, yo recuerdo cuando era residente que había una máxima que decía “grandes cirujanos, grandes incisiones”. Esto básicamente es muy malo para el paciente. Cuanto menos agresiva sea la incisión corporal menos trastornos ocasionas, habrá menos problemas y se recuperará con más facilidad.
Cada día se está avanzando más en la endometriosis y  tenemos comprobadísimo que la tasa de curación es la misma o mejor cuando haces una cirugía mínimamente invasiva. Son cirugías en las que intentas hacer incisiones pequeñas y las menos posibles.
Yo  fuí el primero en España que hizo una laparoscopia de puerto único, quiere decir que  en un solo agujero en el ombligo, metes por ahí los utensilios para trabajar y consigues hacer la histerectomía igual de bien que si fuera una laparoscopia estándar o una cirugía abierta. En esto estamos avanzando mucho, de hecho, a mi hay algunos residentes del hospital que se me quejan de que acaban y no han visto hacer una histerectomía abriendo la barriga. Para ellos quizás es una pérdida pero para los pacientes es un avance.
¿Podríamos decir que esto es la cirugía del futuro?
Pienso que tendríamos que decir que esto es el presente, o tiene que serlo. En el futuro vamos de cara a incisiones más pequeñas. Ahora estamos probando materiales nuevos, por ejemplo, colocar la pinza directamente a través de la piel.
¿Cómo lo hacemos ? En un agujero mínimo introducimos un tubo hueco, y a través de ahí metemos la pinza.
Pues ahora estamos haciendo pinzas que simplemente se colocan a través de la piel, por tanto, es una pinza muy fina y no haces ni incisión. Esto es muy importante y la recuperación muy rápida.
Hablando del futuro, quizás será la NOTES (Natural Orifice Tras Enfoscopic Surgery). Esto quiere decir que tu harás cirugía a a través de la vagina, del recto o de la boca, sin incisión ninguna. Entrarás por uno de esos agujeros y llegarás a la cavidad abdominal. Podremos poner, de hecho ya se ha realizado, una cámara dentro de la barriga y dirigir desde fuera con un joystick, viendo así lo que hay. Existen una serie de cosas que irán avanzando a medida que lo haga la ingeniería y la robótica. Ahora tenemos lo que llamamos un robot quirúrgico, que no es un robot sino un telemanipulador. Es decir, yo tengo dos joysticks y desde ellos muevo las pinzas. Es mucho mas preciso y permite la visión en 3D. La robótica ayudará incluso a que se pueda programar la cirugía.
Ya estamos probando la realidad virtual aplicada a la cirugía. Tu puedes tener una imagen del TAC o de la resonancia del paciente con un tumor, y sobreponerlo en estas técnicas de realidad virtual aumentada. Sobreponerlo a lo que tú estás viendo en la pantalla del laparoscopio, con lo cual tú ves donde está el tumor.
También estamos haciendo técnicas de inmunoflorescencia para ver cosas que no vemos a simple vista. Tenemos cámaras de florescencia, y de eso ya disponemos en el hospital, que permiten que el tumor o los ganglios afectados seas fluorescentes y tú los veas apagando un poco la luz. Hay mucha novedad. A mi ahora me cuesta pensar en que cirugías no hacemos por laparoscopia, aunque hay algunas. Hemos avanzado mucho y solo estamos al principio del camino.
Yo tengo compañeros que me dicen: no se como lo podéis hacer. Yo lo que no se es como lo hacía antes. Me imagino abriendo una barriga y claro, vas cumpliendo años y las capacidades físicas, por ejemplo, la visión disminuye mucho. Yo ahora si no veo da igual, doy un poco más de zoom y lo veo perfecto, antes no tenía la facilidad de ver con la precisión que veo ahora. Antes era impensable pero no quiero pensar lo que pasaban esas mujeres. Ahora podemos hacer cosas que antes no hacíamos, y las que hacíamos, hacerlas mejor con menos agresión para la paciente, que al fin y al cabo es para quien trabajamos. Eso es lo importante, hacer todo lo que sea beneficioso. Y esto debe llegar a todo el mundo, es decir, que no hayan componentes económicos o sociales que sirvan de barrera.
España ha avanzado mucho en los últimos 20 años con la aplicación de estas técnicas nuevas, pero aún hay sitios que no se están aplicando, aún hay sitios que te dicen, esto será mejor abrir. La semana pasada una paciente en la consulta me decía que le habían dicho que tenía un mioma y que sería mejor abriendo, le contesté: si me preguntas a mi, yo te lo haré cerrado porque lo veo mucho mejor y me permite ser mucho más preciso y con menos riesgo de hemorragia.
Aún no se está haciendo en todos los casos  y considero, como profesional,  que es muy importante que esta técnica se convierta en lo estándar.
Muchas mujeres jóvenes y maduras pueden ignorar que padecen endometriosis a lo largo de su vida.

Andres

lunes, 26 de junio de 2017

"SI LA SUFRIERAN LOS HOMBRES, LA ENDOMETRIOSIS ESTARÍA MÁS INVESTIGADA"

CRISTINA GURRUCHAGA MIEMBRO DE LA ASOCIACIÓN DE MUJERES CON ENDOMETRIOSIS DE CATALUÑA

Es una enfermedad, a menudo progresiva. Cristina Gurruchaga, miembro de la Asociación de Mujeres con Endometriosis de Cataluña, nos habla de los obstáculos diarios de las mujeres que sufren este trastorno invisibilizado y las dificultades para su diagnóstico, lo que relaciona directamente con la existencia de un pensamiento patriarcal hegemónico.

Para empezar, ¿qué es la endometriosis?
Es una enfermedad relacionada con el tejido endometrial, que recubre el útero. Quien la padece, cuando menstrúa, este tejido se le expande y se esparce por los diferentes órganos: intestinos, recto, ovarios, vejiga... La sangre no se expulsa bien y se producen nódulos y adherencias, que se quedan pegadas a los órganos y provocan mucho dolor. Los médicos lo relacionan con dolores menstruales, pero hay una patología detrás. Las chicas lo detectan porque sufren este dolor cuando menstrúan, cuando tienen relaciones sexuales, o cuando se plantean que quieren ser madres y no pueden.
¿Qué porcentaje de mujeres padecen endometriosis?
En España no hay datos estadísticos. Se estima que es un 5% de la población, pero eso es lo que dicen las informaciones médicas, y el diagnóstico es muy dificultoso. Cuando quieres coger la baja, por ejemplo, te asignan una "enfermedad común", no endometriosis, así que no existen datos reales. Nosotras estimamos que unos dos millones de mujeres en edad fértil en España y 170 en el mundo la pueden sufrir.
¿Qué tratamiento se suele poner a las mujeres que la padecen?
Generalmente te recetan pastillas anticonceptivas pero, en los casos más graves, se aplica la menopausia inducida, que es muy traumática para el cuerpo, sobre todo para las chicas jóvenes. No existe cura. Los tratamientos que nos recetan sólo son paliativos y te producen mil problemas más: enfermedades digestivas, infecciones urinarias... A mí me daban morfina cada dos horas y no me hacía nada. No se ha estudiado la cura. La farmacéutica Bayer sacó al mercado un medicamento que se autoproclamaba como curativo de la endometriosis. Varias asociaciones pusieron el grito en el cielo y las denunciaron; las retiraron del mercado y las volvieron a comercializar con otro nombre. Son unas pastillas anticonceptivas muy fuertes que hacen que la sangre se te coagule... y valen 53 euros al mes.
¿Crees que existen alternativas a estos tratamientos?
No hay nada demostrado, pero nosotras estamos cansadas de todo lo que producen este tipo de medicaciones. Cuando sufres la enfermedad y te pones a investigar te das cuenta de que hay medicinas alternativas: acupuntura, dietas especializadas para cada mujer... Se ha demostrado que con ciertas dietas y terapias algunas chicas mejoran, pero no todas.
¿Qué balance haces de la atención sanitaria de la endometriosis?
La mayoría de centros de atención primaria y sanitaria ni siquiera conocen la enfermedad. Muchas chicas tienen que pasarse años de especialista en especialista, derivándose a ginecólogos que no conocen la endometriosis. Te dicen que tienes un dolor psicológico, que la menstruación debe hacer daño, y a ellas se les va expandiendo la patología. Por otra parte, las listas de espera para entrar en quirófano suelen alargarse cinco meses como mínimo. Además, del 1 de julio hasta el 30 de septiembre cierran los quirófanos. Dejan un quirófano en urgencias y basta.
¿Todo esto puede venir determinado por la hegemonía del pensamiento patriarcal y su influencia en las decisiones que se toman en términos de políticas de salud?
La endometriosis está muy relacionada con la desigualdad de género. Es una patología que afecta al 10% de mujeres fértiles, que es el 5% de la población. Si la comparamos con otras patologías, como la diabetes, que la padece un 2,8% de la población, o la esclerosis -un 0,8%-, resulta que somos más mujeres con endometriosis que gente con asma, VIH y diabetes juntas. Entonces, ¿qué pasa? ¿Por qué no se investiga? No es que estemos quitando importancia al resto de enfermedades, ni mucho menos. Pero cuando sufres otras patologías, rápidamente te diagnostican o te atienden, te hacen pruebas... Con la endometriosis no, no hay diagnóstico.

Está relacionada directamente con el patriarcado. Tú, como mujer enferma, te preguntas porqué no es conocida. Si la sufrieran los hombres, estaría más estudiada. Y fíjate que la subdirectora de calidad y cohesión del ministerio es una mujer. Es decir, las personas que hay en el Ministerio de Sanidad son mujeres. Pero parece que la cosa no va con ellas...
Aquí el tema de la sensibilización de las mujeres está costando mucho. Hace un año nos reunimos con el ministerio y todo sigue igual. Y sólo les pedimos difusión de la guía para el diagnóstico de la endometriosis... Aparte está la vigencia, aún, de la creencia de que  es normal que menstruación y las relaciones sexuales deben hacer daño a las mujeres. No se sabe que existe una enfermedad que es la que lo provoca. Muy pocos médicos se mueven por ella y te preguntas, ¿qué pasa? Si cada vez tienen más pacientes... Solicitas pruebas y te dicen que sí, que sí, y al cabo de un año quizás te avisan. Te limita mucho.
¿Cómo es el día a día de una mujer con endometriosis?
Depende de la mujer. Hay mujeres que son asintomáticas y no deben tomarse analgésicos, se dan cuenta cuando quieren quedarse embarazadas. Otras tienen grados de dolor moderados, que toman medicación para poder estar en su lugar de trabajo. Después hay mujeres con grados muy severos de dolor, ya sea por la propia enfermedad o por la medicación que les recetan. Te desmayas, se te hace difícil moverte... Y eso no es vida. Pierdes el trabajo, te encuentras mal, necesitas ayuda en tu día a día... Yo, hasta hace casi dos meses, que empecé a hacer acupuntura y he mejorado mucho, se me hacía inviable pasear durante cinco minutos. Tu círculo social se va cerrando, porque estás enferma y no puedes hacer gran parte de las cosas que antes hacías con normalidad. No te levantas en medio de una comida y te marchas, ¿verdad? Lo puedes hacer un día, pero el tercero no te apetece.
Hay casos muy complicados. Una persona enferma no puede trabajar, es así. Es decir, nadie quiere a una persona que coge la baja frecuencia... Yo en tres años he pasado tres veces por el quirófano. Hay un estudio que concluye que pierdes once horas laborales al mes con la enfermedad. No te permite trabajar durante ocho horas seguidas. Y las ayudas previstas son casi inexistentes. En medicamentos que te tienes que tomar, por ejemplo, ya sea por la propia enfermedad o por los efectos colaterales que conlleva, te puedes gastar tranquilamente 300 euros. En mi caso, mi madre me hace la compra, yo no puedo cargar peso, y mi madre tiene 73 años.
¿Cuál es la principal lucha de la Asociación de Mujeres con Endometriosis?
En primer lugar, visibilizar y hacer difusión de la enfermedad. Muchas chicas se esconden, por el tabú que supone la infertilidad como mujer, tienen vergüenza de ellas mismas. En este sentido, hicimos un flashmob en Barcelona para visibilizar la endometriosis y enviamos una nota de prensa a todos los medios. Sólo uno de ellos se hizo eco y llegó cuando ya habíamos terminado. A la sociedad no le interesa. También intentamos apoyar y dar apoyo a las mujeres que la padecen y, por ello, tenemos varias especialistas en la asociación: psicólogas, naturópatas, sexólogas... Hay que tomar conciencia, a nivel social y en el ámbito médico.

Andres

lunes, 8 de mayo de 2017

ENDOMETRIOSIS, CUANDO LA SEXUALIDAD DUELE

  

Los síntomas principales son dolor menstrual muy elevado, dolor con penetración coital, malestar gastrointestinal y dolor al orinar y defecar

La endometriosis es una cuestión de salud pública y afecta tanto a la sexualidad de las mujeres como al resto de áreas de su vida.
Genes, hormonas, ambiente y alimentación, inmunología y dolor, son los protagonistas de este trastorno sistémico que se estima afecta a más personas que a los afectados de asma, diabetes y VIH juntos. Supone la afectación, entre los 15 y 45 años, aunque está presente durante toda la vida, de 2 millones de mujeres en España y más de 170 millones en todo el mundo, según ENDOmadrid, Asociación de endometriosis de Madrid. No se invierte en estudios que puedan asegurarlo ya que, determinados mitos como que menstruar duele siempre, se aceptan social y culturalmente, cuando esto no es así. Esto contribuye a que los propios especialistas no estén suficientemente informados y no se realicen diagnósticos adecuados ni precoces, lo cual podría frenar el avance y paliar las consecuencias de esta enfermedad, e incluso encontrar una cura, inexistente por el momento.
Para resolver todas estas dudas e instruirnos, más aun siendo marzo el mes de la endometriosis, Irene Aterido, coach de sexualidad y salud de ENDOmadrid, nos abre los ojos sobre la enfermedad que nadie ve pero muchas mujeres sienten.

Qué es la endometriosis?
Se define como "un tumor benigno que depende de estrógenos y provoca una inflamación crónica en la totalidad del cuerpo. Tiene una base genética y cursa con alteraciones del sistema inmunológico", según Aterido.
Consta de tres pilares bien diferenciados:
-Hormonal, relacionada con los estrógenos.
-Inmunológico, generando un trastorno del sistema inmune.
-Inflamatorio, altamente doloroso e incapacitante en numerosas ocasiones.
Estos han de contemplarse en su conjunto para poder realizar tanto el diagnóstico como la propuesta de tratamiento que, por desgracia, sería alopático, paliando los dolores o síntomas, pero no curativo.
Los síntomas principales son dolor menstrual muy elevado, pudiendo llegar al desmayo, vómitos o a no poder articular palabra, dispareunia o dolor con penetración coital profunda, malestar gastrointestinal y dolor al orinar y defecar, afectando a todas las funciones fisiológicas naturales de las mujeres. Creo necesario recordar que ninguna de estas actividades tiene porqué doler si se está sana y todo está en orden.
Si se tiene dismenorrea o dolor durante la regla, y si no desaparece con un ibuprofeno, es síntoma de que hay un desequilibrio hormonal detrás o que algo no está funcionado en otras áreas. Irene Aterido comenta tajantemente que, "el dolor de regla no es normal y que, si le duele la regla, tiene el 50% de posibilidades de que sea por endometriosis". Asegura que la dismenorrea es progresiva y duele e incapacita más cuanto mayor es la mujer, de ahí la importancia de la detección precoz de esta enfermedad.

Respuesta a mitos sobre la Endometriosis
Aunque ya haya desmitificado algunos, en el Endodecálogo de ENDOMadrid podemos encontrar respuesta al resto.
El embarazo no cura la endometriosis. Es bastante habitual que cuando nos duele la regla, alguna mujer de nuestro entorno nos comunique que cuando seamos madres se nos pasará. Si padece endometriosis, el embarazo disminuirá algunos síntomas pero tras el parto volverán o incluso se harán más intensos.
Tras la menopausia no desaparecerá la enfermedad aunque se pueda sentir alivio por la disminución de estrógenos. Además, se sabe que los propios tumores generan estrógenos por lo que, ni es esta etapa, se garantiza encontrar esa curación.
Igual ocurriría con la utilización de anovulatorios o anticonceptivos orales, alivian síntomas pero no curan.
Las histerectomía tampoco lo hará. Las células de endometriosis pueden estar diseminadas por cualquier otro órgano que no sea el útero.
El dolor no es de origen psicológico ni es proporcional al diagnosticado.
La endometriosis no causa infertilidad, solo aumenta la dificultad en un 30%. Según Irene Aterido, 7 de cada 10 mujeres con endometriosis se quedan embarazadas de manera natural, según el estadio en el que se encuentren.
Las relaciones sexuales con penetración no duelen ni molestan si la mujer está sana. Si molesta puede ser un síntoma clave para investigar si la mujer padece endometriosis. Igualmente puede aparecer dolor durante o tras el orgasmo.
La endometriosis es una enfermedad social no ginecológica, porque afecta a todos los ámbitos de la vida personal, de pareja, sexual, familiar y laboral de la paciente.
Además, tiene un alto impacto económico por costos directos e indirectos relacionados con bajas laborales, hospitalizaciones, medicación en pauta continua, cirugías, rehabilitación, alta comorbilidad, nutrición especial, inversión en cuidados y en conciliación, etc.

De la huerta al ginecólogo
Aunque suene extraño, es una manera de evidenciar el impacto que la alimentación, el tratamiento de esta y el ambiente generan en las personas. En este caso, las mujeres con endometriosis encuentran una dificultad añadida para aliviar sus síntomas y poder llevar una vida más llevadera.
Los alimentos se tratan con pesticidas, dioxinas, disruptores endocrinos, y el ambiente está contaminado, lo cual estrogeniza tanto a hombres como mujeres, afectando a la población global y generando o potenciando diversas enfermedades, como la endometriosis o la infertilidad. Esta cuestión solo se resolvería con políticas medioambientales adecuadas.
Las mujeres con esta enfermedad encuentran dificultades para llevar una alimentación saludable que no afecte al aumento de los niveles de estrógenos, teniendo que recurrir a agricultura ecológica, a productos no envasados y sin presencia química. Esto conlleva un gasto adicional para su bolsillo, que no todas pueden permitirse, al no estar cubierto ni considerarse necesario por la sanidad pública.

Líneas de tratamiento y recomendaciones
La farmacología es la opción más utilizada. Contribuye al control del dolor, tanto el pélvico abdominal, con o sin regla, como a los desarreglos gastrointestinales y a la reducción estrógenos.
Pero la pastilla no resuelve todo, tiene que verse acompañada por llevar una vida saludable en todas las áreas.
El ejercicio reduce los niveles de estrógenos y reducen el estrés, lo que aumenta las defensas. Habría que tener en cuenta que el dolor crónico es un generador de estrés adicional.
Ayuda disminuir la exposición a tóxicos, tanto en la alimentación como en los productos de belleza, desde el champú a los cosméticos, así como mantenerse alejada de la contaminación, en lo posible.
Hacer uso de productos anti inflamatorios siempre beneficia. Existen varios productos naturales que en grandes cantidades tendrían estos efectos, como la curcumina, el jengibre o los ajos, pero sería necesario que apareciesen concentrados en medicaciones para poder ser realmente efectivas.
Si presenta los síntomas acuda a ginecología y exija soluciones. Pida que le atienda alguien especializado en endometriosis, no se quede con la típica canción de "la regla duele", ya sabe que no es así. Además, esto hace que no se contemple como causa de baja laboral, por ejemplo. Actualmente se considera como dismenorrea común en muchas ocasiones, no reflejando la realidad.
Escuche e informe a sus hijas adolescentes. La detección temprana es crucial para evitar sufrimientos innecesarios.
Y recuerde que la investigación podría dar solución al sufrimiento de las mujeres con endometriosis.

Andres

sábado, 8 de abril de 2017

LA ENDOMETRIOSIS, LA ENFERMEDAD DE LAS MUJERES NINGUNEADA POR LA SOCIEDAD


Esta enfermedad afecta a más de 170 millones de mujeres en todo el mundo y a más de dos millones en España, según algunas estimaciones.
Los prejuicios sobre los dolores menstruales hacen que los diagnósticos de esta enfermedad se retrasen hasta 8 años de media.
"Toda la sociedad, incluido algunos médicos, tienen esta visión sesgada y discriminatoria que hace que la mujer sufra y aguante más de lo que debería", explica a eldiario.es el doctor Carmona.
La regla no debería producir dolor, según los ginecólogos EFE

"Eso son dolores menstruales, es lo normal". Esta es la respuesta que han escuchado miles de mujeres al quejarse de los dolores que sufren cuando tienen la regla. Dolores que en algunos casos pueden ser tan intensos como un cólico nefrítico o un ataque al corazón. Dolores que pueden provocar náuseas, vómitos e incluso desvanecimientos. Dolores, en suma, que impiden a las mujeres desarrollar una vida normal y que, por muchas veces que se repita, no son normales.
"Hay que entender que un dolor de regla que deja a una mujer sin poder ir a trabajar o a la facultad no es baladí y es importante que las mujeres y la sociedad lo asuman y nos neguemos a aceptarlo como normal", explica a eldiario.es el doctor Francisco Carmona.
En muchos de esos casos, el dolor es síntoma de una enfermedad que afecta a  más de 170 millones de mujeres en el mundo, pero que es ignorada por parte de la sociedad y minusvalorada por parte de la comunidad médica: la endometriosis. En España la sufren más de un millón de mujeres, aunque este número podría superar los dos millones según algunas esitmaciones
"Es una enfermedad tan frecuente que ni siquiera sabemos el porcentaje real de afectadas", explica Carmona. Se calcula que la padecen entre 10% y el 15% de las mujeres, "quizás incluso el 20%", asegura este experto en endometriosis. "De alguna manera se podría decir que esta enfermedad es una gran ignorada y que solo vemos, como dice el documental, la punta del iceberg", concluye Carmona.
Una enfermedad benigna y crónica
La endometriosis es una enfermedad crónica y benigna que afecta a mujeres en edad reproductiva, y en la cual el endometrio, un tejido o mucosa que recubre el interior del útero y cuya función es la de alojar al cigoto cuando una mujer se queda embarazada, crece fuera del útero, comúnmente en las trompas de falopio, los ovarios o áreas circundantes.
Los puntos violetas muestran las zonas donde suele crecer tejido endometrial en la endometriosis / Uptodate
Pero, pese a ser una de las enfermedades ginecológicas más comunes y ser considerada responsable de la mitad de todos los casos de infertilidad que carecen de explicación médica, en la actualidad no se sabe el origen de esta enfermedad. "No conocemos bien por qué se produce, con lo que el tratamiento muchas veces es sintomático", explica Carmona, que también asegura que "hay un componente social y educacional que hace que se investigue menos en este tipo de enfermedades".
Falta de financiación en investigación
El caso de la endometriosis es solo una muestra más del machismo que ha imperado durante décadas en el mundo de la medicina y que sigue teniendo reflejo en la actualidad. En EEUU los Institutos Nacionales de Salud financian los estudios sobre diabetes, una enfermedad que afecta a cerca de 14 millones de mujeres, con 100 veces más dinero que los que se hacen sobre endometriosis, que afecta a unas 8 millones de mujeres en ese país.
El desconocimiento sobre esta enfermedad y la falta de inversión en investigación hace que diversos colectivos exijan que se hable más de la enfermedad. Para ello, este sabado se ha celebrado la Marcha Mundial por la Endometriosis, con la que los organizadorespretenden "concienciar a la sociedad" de la problemática que representa esta enfermedad y de reconocer que "necesita más investigación y recursos".
"La regla no debería doler"
Pero además de la falta de investigación, las mujeres con endometriosis se enfrentan al hecho de que culturalmente la sociedad ha aceptado que la regla duele y "eso es un error, es falso", explica Carmona. Según este experto, "la regla no debería doler, aunque es algo que hemos aceptado así y por eso muchas mujeres no consultan".
Pero el problema no solo afecta a las mujeres que consideran que los dolores de la regla son normales o que son parte de lo que significa "ser mujer". Según Carmona, "existe una discriminación real contra las mujeres", ya que "toda la sociedad, incluidos algunos médicos, tienen esta visión sesgada y discriminatoria que hace que la mujer sufra y aguante más de lo que debería".
Hasta 8 años de retraso en el diagnóstico
Algunos estudios han mostrado que el retraso medio desde que aparecen los síntomas hasta que se diagnostica es de más de 6 años. "Hablamos de 5 a 8 años de retraso en un diagnóstico", insiste Carmona. "He visto señoras a las que les decimos que tienen endometriosis y se alegran, aún siendo una enfermedad grave, porque por fin, después de visitar varios especialistas, alguien las escucha, las hace caso y las diagnostica", asegura Carmona.

Además, las mujeres afectadas por dismenorrea, como se conoce el dolor menstrual agudo, pueden llegar a perder hasta 10 horas de trabajo a la semana, con el estigma social que ello implica. "En estos casos habrá quien diga que es porque es flojita, porque no quiere trabajar o que lo que tiene es mucho morro… mientras que si un hombre tuviese un dolor que no le dejase levantar de la cama, todos pensaríamos que está muy mal", afirma Carmona. "Creo que los ginecólogos en particular, y la sociedad en general, deberíamos prestar más atención a todas esas mujeres a las cuales no se les hace el caso necesario", concluye este ginecólogo.

Andres

miércoles, 22 de marzo de 2017

ENDOMETRIOSIS EL ENTORNO SOCIAL DE LA AFECTADA - Por: Laura Fernández Torrisi

Este articulo se publico el 29 de Octubre del 2012.


Aprovecho este espacio para compartir con ustedes mi ponencia del día domingo 28 de octubre de 2012, en el Segundo Congreso Internacional de Endometriosis, en México DF.


El tema del entorno social tiene una vital importancia, ya que vivimos en una familia y una sociedad que veces apoya, comprende, “abraza” y a veces no nos nutre, no entiende, no acepta condiciones diferentes a las que consideran “normales”, muchas veces por cuestiones culturales, falta de información o miedo.

A partir de preguntar a varias afectadas de Endo, cómo se sienten en su entorno social, con la gente que conviven, familia, amigos, pareja, trabajo; complemento con estas respuestas la información siguiente.
GRACIAS a todas y cada una de las Endo Guerreras que forman parte de mi entorno y de mi vida.

Empezamos definiendo qué es la SALUD:
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud como:
“Un estado de Bienestar completo Físico, Mental y Social y no solamente la ausencia de enfermedad o dolencia".
Se subraya la naturaleza Biopsicosocial de la salud y pone de manifiesto que la salud es más que la ausencia de enfermedad.

Es una forma de estar y de ser en el mundo, un estado físico, emocional y espiritual.

La salud es una aplicación más dentro de la psicología.

·         Se nutre de cualquier aspecto de la psicología que sea de interés para el área de la salud.
·         Estudia el comportamiento y su significado en la persona sana o enferma.
·         Parte desde la salud positiva; de la promoción y comportamientos de salud y de las             conductas o control de riesgo.
·         Se ocupa del comportamiento normal de la persona en el proceso de salud.
·       La psicología de la salud también se ocupa del comportamiento de los profesionales de la salud.

¿Por qué es importante hablar del entorno social?
Porque como se mencionó somos parte de un entorno social. Nuestras figuras significativas, nuestros padres o los encargados de nuestro cuidado cuando somos niñas, van emitiendo opiniones, adjetivos hacia nuestra persona, por ejemplo: “eres una niña muy buena”; “eres linda”; “eres egoísta”; “eres fea”; etc., etc… Estas percepciones de los otros van formando nuestro auto concepto, ¿qué es esto? Es la historia que nos contamos a nosotras mismas. Nos vamos creyendo que lo que los demás dicen es cierto. Luego, vamos por la vida contándonos que somos como nos hicieron creer que somos. Y también así aprendemos los juicios de valor, qué es bueno, qué es malo, que está bien, qué está mal, que debo hacer y qué no debo hacer… entre otras cosas.
En un proceso terapéutico podemos aprender a separar estas cosas, a ver qué es mío y qué es de otros, dejar de lado los “deberías” y hacer lo que deseo y necesito (aunque no esté bien para otros). A respetar y respetarme.
Con esta enfermedad, por la complejidad y variedad de sus síntomas, generalmente sentimos:

·         Incomprensión: es difícil que los demás entiendan cómo nos sentimos física y emocionalmente, que puedan ser empáticos.
·         Soledad: nos sentimos solas por la incomprensión o decidimos estar en soledad “aguantando” el dolor.
·         Dolor: el dolor abdominal y pélvico es a veces insoportable, invalidante. Estamos incómodas, inflamadas constantemente, no nos queda la ropa. En muchos casos duelen las piernas, calambres; duele la cintura, la espalda, punzadas en el ano (o sensación de “estaca”), sentimos que el cuerpo se nos quiebra, que nos partimos del dolor. No lo quitan los analgésicos.
·            Frustración: por no poder quitar el dolor o aminorar los síntomas, por no encontrar una respuesta adecuada, por no sentir apoyo, por no tener el dinero para tantos medicamentos, estudios y operaciones. Por no poder embarazarse. Por no poder hacer lo que quisiéramos. Por no encontrar placer en nuestra vida sexual.
·               Falta de aceptación: de los demás, de la pareja y de nosotras mismas.
·         Cansancio: fatiga y más que eso, un cansancio que no nos permite hacer nuestras actividades cotidianas. Generalmente decimos “no puedo ni con mi alma”.
·            Aislamiento: a veces por consecuencia de la actitud de los otros, nos aislamos para no sentirnos criticadas, para que no nos vean “con esta cara”, porque no tenemos ganas de estar con gente, porque estamos cansadas, porque nos vemos “feas”, porque no nos entienden o porque estamos “mejor” solas.
·             Dificultad para hablar del tema: a veces no nos gusta que nos pregunten cómo estamos, cómo nos sentimos, qué nos dijo el doctor, etc.
·         Pérdida de trabajo: muchas mujeres reportan haber perdido el trabajo. ¿El motivo? “Siempre te sientes mal, faltas mucho (por estudios de laboratorio, citas al médico, internación o porque no te puedes levantar), ¿otra vez te van a operar?... etc.
·             Depresión: es parte de lo que nos ocurre. Van dejándose de producir neurotransmisores y el desarreglo hormonal, el trabajo de las glándulas suprarrenales, el cortisol; y lo que vivimos, sentimos y pensamos, influye para empezar con síntomas de depresión, que pueden aumentar si no lo atendemos.
·         Preocupación por la relación de pareja: tememos perder a la pareja o no nos sentimos suficientes para merecer una. A causa de nuestros malestares, la relación se daña muchas veces, parte por la incomprensión del cónyuge, o porque nosotras no queremos hablar de lo que sentimos, ni de la endometriosis. En muchos casos hay dolor durante el coito y se vuelve displacentero para la mujer. O el cansancio, la inflamación, el ir de médico en médico, crea una situación de agotamiento, tristeza, enojo y estrés que anula el deseo sexual.

Qué recibimos
·         Críticas, juicios
Calificativos como:
·         Exagerada
·         Rara
·         Amargada
·         Depresiva
·         Loca
·         Hipocondríaca
·         Etc. Etc. Etc.

Qué nos pasa:
·         Dolor que invalida
·         Fatiga
·         Tratamientos, estudios de laboratorio
·         Inflamación continúa
·         Cirugías
·         Hormonas: nos desorganizan todas nuestras emociones
·         Depresión
·         Infertilidad
·         Otras enfermedades
·         “Accidentes” con sangrados: algunos duran todo el mes, otras veces son hemorragias, otras veces tan inesperados que pueden ocurrir en cualquier parte.

...Y OTROS “LINDOS Y AMABLES” COMENTARIOS
·         Inventas
·         Sólo vives para quejarte
·         Quieres llamar la atención
·         “María Dolores”: fue mi apodo, siempre te duele algo, ¿hoy qué te duele?
·         Tú no quieres trabajar
·         Aburres
·         “Estás muerta por dentro”… (sin palabras…)

MAYOR INCIDENCIA DE ENFERMEDADES COMO:

•      Hipotiroidismo
•      Fibromialgia
•      Síndrome de fatiga crónica
•      Colon irritable o trastorno
  Neuromuscular intestinal
•      Cistitis
•      Migraña
•      Depresión
•      Enfermedades autoinmunes
o    Lupus
o    Artritis Reumatoide
o    Esclerosis Múltiple
•      Alergias
•      Asma
•      ETC

MITOS MÁS COMUNES
•      “Todas las mujeres tienen cólicos”
•      “Si otras mujeres pueden vivir con ellos, ¿por qué yo no?
•      “Todo está en tu cabeza”
•      “Cuando te cases se va a pasar”
•      “Las mujeres jóvenes NO la padecen”
•      “Se cura cuando llega la menopausia”
•      “Estás exagerando”. Etc. Etc. Etc…….

Los seres humanos somos seres en el entorno. Influimos en el entorno y el entorno influye en nosotros

¿QUÉ ES LA RESILIENCIA?
Es la capacidad de los seres humanos de superar los efectos adversos e incluso, de salir fortalecidos de la situación. (Boris Cyrulnik)
La adversidad hiere a la persona, provocando el estrés que generará algún tipo de enfermedad y padecimiento.
En caso favorable, la persona producirá una reacción resiliente que le permita superar la adversidad

v  POR ESO LA IMPORTANCIA DE NUESTRO CONTEXTO FAMILIAR Y SOCIAL EN RELACIÓN CON LA ENDOMETRIOSIS

La resiliencia trabaja en tres planos principales:

Ø  un temperamento personal
Ø  una significación cultural y
Ø  un sostén social

Un pequeño ejemplo: Imagínate a una niña que tuvo un problema,  o que recibió un golpe, y cuando le cuenta el problema a sus padres, responden con un gesto de disgusto, un reproche, incredulidad, o indiferencia. En ese momento se transforma el sufrimiento en un trauma.

Si la resiliencia es un proceso mezclado entre lo que somos en un momento dado, con los recursos afectivos presentes en el medio ecológico social, la falta de esos recursos puede hacer que la persona sucumba, pero si existe aunque sea un punto de apoyo, la construcción del proceso resiliente puede realizarse (Cyrulnik).
“No hay herida que no sea recuperable”

Al final de la vida, uno de cada dos adultos habrá vivido un traumatismo, una violencia que lo habrá empujado al borde de la muerte, o una enfermedad con diversas consecuencias.
Pero aunque haya sido abandonado, martirizado, inválido o víctima del genocidio, el ser humano es capaz de tejer, desde los primeros días de su vida, su resiliencia, que lo ayudará a superar los shocks inhumanos.

La resiliencia es el hecho de arrancar placer, a pesar de todo
Lo que llamamos desgracia, la enfermedad o los problemas no son FATALES
Se puede aprender a modificar estos sentimientos.
El bienestar es físico
Una persona se siente bien cuando todas sus necesidades están cubiertas.
Se trata de una sensación inmediata.
(Drogas, compras cirugías… etc.)

La felicidad, en cambio, es el resultado de una representación, de una esperanza, de un proyecto de existencia y se construye siempre en el encuentro con el otro. No somos seres aislados. Podemos sólas con muchas cosas, pero necesitamos el apoyo de otros.

Para ilustrar esta diferencia, una historia:
Paseo por un camino y veo a un hombre que está picando piedras.
1- Hace muecas y sufre. Me explica que su oficio es idiota y que el trabajo muscular le hace mal.
2- Más allá, un segundo hombre parece más a gusto. Golpea tranquilamente la piedra y me dice que es un oficio al aire libre y que le basta para ganarse la vida.
3- Un tercer hombre pica piedras en éxtasis. Está radiante y sonríe. Me explica que el hecho de picar piedras lo hace muy feliz porque piensa que está construyendo una catedral.

Aquellos que tienen una catedral en su cabeza son felices, aquellos que se contentan con lo inmediato sienten bienestar y aquellos que se desesperan por no tener otro oficio son desdichados.

El trabajo es igual en los tres casos pero es el significado del trabajo lo que los vuelve felices o desdichados.
LA ACTITUD.

LA DIFERENCIA: ACTITUD
No eres responsable de la CARA que tienes, pero sí de la JETA que pones.

No podemos cambiar el pasado (no podemos cambiar hechos como el lugar dónde nacimos, a nuestros padres, nuestro físico, la experiencia vivida). No podemos cambiar a los demás (cada persona es como es y tiene el derecho de ser así, es mi derecho saber si quiero tratar a esa persona o decidir cómo quiero relacionarme con ella, qué le permito y qué no).
Cuando nos sentimos sensibles, culpables, inadecuadas, actuamos a la defensiva.
Pensamos: ME CRITICAS, NO SOY SUFICIENTE

Sólo podemos cambiar nosotras  y cambiar nuestra actitud  ante lo que nos pasa. Hacer lo que queremos y necesitamos y si por algo no podemos hacer lo que queremos; NO hacer lo que NO queremos.

PUNTOS IMPORTANTES
No existe manera fácil (ni receta) para “vivir con” dolor severo que regresa mes con mes y que generalmente progresa para involucrar a otros órganos mayores y a otras áreas del cuerpo,  que no son sólo las ginecológicas.(Como se cree)
Ø  Los síntomas suelen interferir con tu desarrollo profesional, social, con tu pareja, tu familia, tener hijos o cuidar de ellos, o simplemente disfrutar de la vida, divertirte.
Ø  El tratamiento óptimo aún no se conoce.
Ø  Cada una de las pacientes, es diferente.

Y si le sumamos…
·    Retraso en el diagnóstico (promedio 5-6 años)
•   58% de las mujeres pensaron que los síntomas eran “normales”
•   61% de las mujeres señalan que los médicos dijeron que no había   nada anormal.
•   De 50 mujeres, 45 afirman haber hecho visitas a más de 5 médicos antes del diagnóstico.
•   Mujeres menores de 15 años afirman haber visitado en promedio 4 médicos.
*Datos proporcionados por la Asociación-Internacional de Endometriosis.

Dice Louise Hay:
“Toda enfermedad proviene de un estado de no perdonar” Es un buen ejercicio que pensemos qué o a quién necesitamos perdonar, incluyéndonos a nosotras mismas.

1- Haz pausas en tu vida, descansa
2- Aprende a decir NO
3- Pide ayuda cuando sea necesario
4- Separa problemas reales de imaginarios -> Elimínalos
5- Descubre el placer en las cosas cotidianas
6- Evita envolverte en problemas y tensiones de otros
7- Tú eres tú (en tu entorno, pero no eres el entorno)
8- Habla abiertamente de tus sentimientos
9- Conoce tus límites y aprende a establecerlos
10- No te ocupes de la vida de otros, ni de lo que otros opinen de ti.
11- Sé flexible
12- Disfruta tu vida. Permítete sentir PLACER (Genera endorfinas, es el mejor antídoto contra la depresión).                  

NI REPETIR, NI NEGAR…
Pensamos que si compartimos nuestra herida, el otro nos verá como una víctima y se identificará con su mirada  llena de compasión. 
Si pasamos todo el tiempo expresando la herida, nos sometemos a una identidad narrativa que no cambiará.

Vivimos lo que nos contamos y cómo lo contamos
Somos la historia que nos contamos de nosotras mismas (modificando la historia, se modifica lo que sentimos y nuestra vida)

Negar, hacer  de cuenta que no pasa nada, es un autoengaño, es sufrir a solas, e escondidas…
Compartir nuestros sentimientos y un acompañamiento terapéutico empático, es lo que más puede ayudarnos. Tener un espacio para nosotras donde podamos hablar de todo lo que sentimos, donde no encontremos juicio, ni crítica, sino un acompañamiento que nos permita darnos cuenta de lo que sentimos y necesitamos, de lo que podemos modificar, de lo que merecemos y de todas las capacidades que tenemos para salir adelante y disfrutar de nuestra vida.

Recomendaciones:
Busca el especialista adecuado
·    Una buena exploración física
·    La elaboración de una vasta historia clínica
·    Cambia de médico, si así lo sientes: no te “cases” con un médico.
·    No creas todo lo que oyes: hay mucha desinformación, aún en muchos médicos.
·    Pide las explicaciones que tú necesites: no temas preguntar y preguntar hasta que te quede claro.
·    Busca  diferentes opciones: escúchate para elegir, hay opciones que no sólo son la medicina alópata, y pueden ser un excelente complemento. Tenemos homeopatía, acupuntura, yoga, meditación, psicoterapias, nutrición, sexología, actividades artísticas, grupos terapéuticos y muchas más.
·    Infórmate: tu salud es tú responsabilidad, no la dejes al cien por ciento en manos de otro. Toma tus decisiones.

*LAS CINCO LIBERTADES 

1.- Me concedo a mí misma el permiso de estar y ser quien soy, en lugar de creer que debo esperar que otro determine dónde yo debería estar o cómo debería ser.
2.- Me concedo a mí misma el permiso de sentir lo que siento, en vez de sentir lo que otros sentirían en mi lugar.
3.- Me concedo a mí misma el permiso de pensar lo que pienso y también el derecho de decirlo si quiero o de callármelo, si es que así me conviene.
4.- Me concedo a mí misma el permiso de correr los riesgos que yo decida correr, con la única condición de aceptar pagar yo misma los precios de esos riesgos.
5.- Me concedo a misma el permiso de buscar lo que yo creo que necesito del mundo, en lugar de esperar que alguien más me de el permiso para obtenerlo.
Y así conquisto esta libertad
LA LIBERTAD DE SER AUTÉNTICA  

*Virginia Satir

El proceso resiliente es parecido a la creación de una perla dentro de un ostra.
Cuando un granito de arena entra en su interior y la agrede, la ostra segrega nácar para defenderse y, como resultado, crea una joya brillante y preciosa. (Anna Forés)

ESA JOYA BRILLANTE, VALIOSA, PRECIOSA ERES TÚ, SOY YO, SOMOS TODAS NOSOTRAS.
ASÍ MERECEMOS VIVIR, SENTIRNOS Y MOSTRARNOS A LOS DEMÁS. ASÍ MERECEMOS SER TRATADAS POR LOS DEMÁS Y PRINCIPALMENTE POR NOSOTRAS MISMAS

Escrito por: Laura Fernández Torrisi


Andres