Comentarios de la vida

viernes, 28 de julio de 2017

TRATAMIENTO QUIRÚRGICO PARA LA ENDOMETRIOSIS

¿Cómo se diagnostica la endometriosis?
La endometriosis se diagnostica de manera quirúrgica, normalmente mediante una laparoscopia. Durante una laparoscopia, se pasa un tubo fino con una cámara (llamado laparoscopio) a través de una pequeña incisión en el abdomen. Puede que se necesite hacer una segunda incisión en la parte inferior del abdomen para los instrumentos quirúrgicos. Al usar el laparoscopio, tu médico puede mirar directamente la parte exterior del útero, los ovarios, las trompas de falopio, y los órganos cercanos pélvicos y abdominales. El laparoscopio también puede adaptarse con instrumentos quirúrgicos para tomar muestras de tejido o quitar tejidos cicatrizantes.
¿Cómo se trata la endometriosis?
La endometriosis se puede tratar en el momento del diagnóstico. La endometriosis se diagnostica mediante un procedimiento quirúrgico llamado laparoscopia. Las lesiones endométricas (implantes de tejido endometrial que se encuentran fuera del endometrio) pueden cortarse (extirparlas) o quemarse usando una fuente de alta energía, como un láser (hacer una ablación). El tratamiento con laparoscopia es más difícil si la enfermedad está muy avanzada y se extiende a grandes zonas del recto o lesiones grandes de la pared de la pelvis.
¿Mejora la fertilidad el tratamiento quirúrgico?
El hecho de tratar las fases iniciales de la endometriosis para mejorar la fertilidad es una idea controvertida. Estudios anteriores sugieren que la cirugía laparoscópica es efectiva a la hora de aumentar la incidencia de embarazos. Un estudio reciente hecho por el grupo canadiense colaborativo de endometriosis demuestra que usar la laparoscopia para quitar el tejido enfermo en casos de endometriosis mínima o leve, mejora la fecundidad (fertilidad) en las mujeres no fértiles.
Los pacientes en este estudio fueron reclutados de un gran número de centros de salud canadienses. Había 348 pacientes que no tenían ninguna otra causa de infertilidad y estaban en la fase I y II de la enfermedad (fases tempranas). A cada paciente del estudio se le asignó a uno de dos grupos al azar: tratamiento con laparoscopia o sin tratamiento con laparoscopia. A continuación a los pacientes se les observó durante las siguientes 36 semanas sin recibir ningún tratamiento más para la fertilidad.
La probabilidad cumulativa de embarazo con el grupo tratado fue del 30% en comparación con un 17% en el grupo sin tratar. Las tasas de fertilidad para el grupo que fuer tratado fueron del 4.7% en comparación al 2.4% para el grupo sin tratar.
Los estudios no han mostrado si la escisión de la endometriosis es mejor que la ablación con diferentes fuentes de energía. Un número significativo de pacientes con endometriosis e infertilidad tienen lesiones profundas (más de 10 milímetros, o 0.4 pulgadas), especialmente si van asociadas con dolor en la pelvis. La coagulación (el forzar a los vasos sanguíneos a coagularse) o vaporización por láser no se recomienda para pacientes con lesiones más profundas de 5 milímetros.
¿Mejora el dolor el tratamiento quirúrgico?
La mayoría de los pacientes tendrán un alivio del dolor con la simple extirpación de la endometriosis. Sin embargo, el 20% de los pacientes no responden a la operación quirúrgica y necesitarán más tratamientos médicos o especialistas en el manejo del dolor. De aquellos que responden, con el tiempo puede haber una reaparición del dolor. La histerectomía es el procedimiento con el que hay menos reaparición de síntomas, pero es el tratamiento más invasivo.
¿Qué es un endometrioma?
Un endometrioma es una masa de tejido (parecida a un quiste de tejido endometrial no cancerígeno) que contiene trozos de tejido endometrial. Los endometriomas ocurren con más frecuencia en los ovarios, en una parte del peritoneo (saco o membrana alrededor de los órganos internos) entre el recto y el útero, la pared (el septo) entre el recto y la vagina, y la parte exterior del útero.
¿Cómo se tratan los endometriomas?
Hay varios tratamientos disponibles para tratar los endometriomas. Son:
Simple pinchazo – Este procedimiento consiste en drenar el líquido del quiste. Se ha demostrado que los endometriomas reaparecen en más del 50% de los pacientes que se tratan con el simple pinchazo. Sin embargo, un enfoque quirúrgico más agresivo, como extirpar la masa, puede causar muchas adhesiones (tejido cicatrizante) que puede impedir que el ovario suelte los óvulos. Por lo tanto se requiere experiencia para prevenir daños.
Ablación – Otra estrategia es drenar el quiste y quitar la base por medio de láser o electrocirugía. No obstante, el calor también puede dañar el ovario.
Extirpación del quiste (cortar el quiste de la pared) – este es el procedimiento preferido para disminuir las posibilidades de que recurra el quiste, pero también puede dañar la capa exterior del ovario que contiene los óvulos.
Drenar, terapia con medicamentos y cirugía- los endometrios también se pueden drenar, tratar con medicamentos y luego extirpar mediante cirugía.
Los resultados de varios estudios diferentes han informado de unas tasas de embarazo del 50% en 3 años. No hay ensayos clínicos aleatorios que comparen estos diferentes métodos de tratamiento.
¿Cómo se trata la endometriosis avanzada?
El procedimiento quirúrgico más complejo por laparoscopia (incisiones pequeñas) o por laparotomía (cirugía abdominal tradicional que requiere una incisión más grande) es el manejo de la endometriosis avanzada dentro de la cavidad pélvica y el recto y la vagina. Varios estudios han informado que los índices de embarazo en el periodo de 2 años son del 50% al 60% de los casos que se trataron con cirugía. Según varios informes, la endometriosis puede reaparecer en el 20% de los casos.
¿Es la laparoscopia más efectiva que la laparotomía?
La laparoscopia y la laparatomía son igual de efectivas en cuanto al alivio del dolor y mejora de la fertilidad. La endometriosis reaparece en alrededor del 20% al 30% de los casos en 5 años con ambos procedimientos. Sin embargo, los pacientes que son tratados con laparoscopia se recuperan más rápido y con menos dolor. Decidir cual de los dos procedimientos usar depende de la preferencia del paciente y de la experiencia del médico con la técnica que se vaya a usar.
¿Qué se puede hacer para reducir las probabilidades de que se formen nuevas adhesiones?
Las adhesiones son franjas fibrosas que conectan estructuras que normalmente están separadas. Las adhesiones se desarrollan como respuesta del tejido normal a algún tipo de lesión o trauma (como la cirugía). En la mayoría de los casos, los pacientes que tiene cirugía para la endometriosis formarán nuevas adhesiones en el lugar de la cirugía. La formación de adhesiones puede causar infertilidad al impedir la función de los ovarios y trompas de Falopio. Las adhesiones también pueden causar dolor pélvico y obstrucción intestinal.
Hay algunos tratamientos preventivos más nuevos que se pueden usar durante la cirugía para ayudar a prevenir la formación de adhesiones. Estos incluyen enjuagar la cavidad pélvica con soluciones especiales y poner un trozo de material protector (como ADEPT ®) en la zona pélvica como barrera. La barrera previene que las superficies se froten las unas con las otras después de la cirugía, lo que puede llevar a la formación de adhesiones. La barrera se disuelve y absorbe cuando ya no se necesita.
En algunos casos, habrá que hacer otra cirugía para extirpar las adhesiones que se formaron por las cirugías anteriores. Afortunadamente, el progreso de la cirugía laparoscópica y el desarrollo de estos nuevos tratamientos preventivos pueden reducir las probabilidades de formación de adhesiones.
¿Cuál es el pronóstico para el tratamiento de la endometriosis?
Mientras que muchas mujeres encuentran éxito con los tratamientos actuales para la endometriosis, los medicamentos y las cirugías sí que tienen efectos secundarios y no funcionan para todo el mundo. Los investigadores continúan investigando estrategias de tratamientos nuevos y mejorados. Una área de estudio se está enfocando en el papel del sistema inmune en el desarrollo de la endometriosis, y se están estudiando los agentes hormonales mejorados como una posible opción de tratamiento.
Esta información proviene de la Cleveland Clinic y no es su intención reemplazar el consejo de su médico o proveedor de servicios de salud. Por favor consulte a su proveedor de salud par información acerca de una condición médica específica. ©The Cleveland Clinic 1995-2017

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Andres

lunes, 26 de junio de 2017

"SI LA SUFRIERAN LOS HOMBRES, LA ENDOMETRIOSIS ESTARÍA MÁS INVESTIGADA"

CRISTINA GURRUCHAGA MIEMBRO DE LA ASOCIACIÓN DE MUJERES CON ENDOMETRIOSIS DE CATALUÑA

Es una enfermedad, a menudo progresiva. Cristina Gurruchaga, miembro de la Asociación de Mujeres con Endometriosis de Cataluña, nos habla de los obstáculos diarios de las mujeres que sufren este trastorno invisibilizado y las dificultades para su diagnóstico, lo que relaciona directamente con la existencia de un pensamiento patriarcal hegemónico.

Para empezar, ¿qué es la endometriosis?
Es una enfermedad relacionada con el tejido endometrial, que recubre el útero. Quien la padece, cuando menstrúa, este tejido se le expande y se esparce por los diferentes órganos: intestinos, recto, ovarios, vejiga... La sangre no se expulsa bien y se producen nódulos y adherencias, que se quedan pegadas a los órganos y provocan mucho dolor. Los médicos lo relacionan con dolores menstruales, pero hay una patología detrás. Las chicas lo detectan porque sufren este dolor cuando menstrúan, cuando tienen relaciones sexuales, o cuando se plantean que quieren ser madres y no pueden.
¿Qué porcentaje de mujeres padecen endometriosis?
En España no hay datos estadísticos. Se estima que es un 5% de la población, pero eso es lo que dicen las informaciones médicas, y el diagnóstico es muy dificultoso. Cuando quieres coger la baja, por ejemplo, te asignan una "enfermedad común", no endometriosis, así que no existen datos reales. Nosotras estimamos que unos dos millones de mujeres en edad fértil en España y 170 en el mundo la pueden sufrir.
¿Qué tratamiento se suele poner a las mujeres que la padecen?
Generalmente te recetan pastillas anticonceptivas pero, en los casos más graves, se aplica la menopausia inducida, que es muy traumática para el cuerpo, sobre todo para las chicas jóvenes. No existe cura. Los tratamientos que nos recetan sólo son paliativos y te producen mil problemas más: enfermedades digestivas, infecciones urinarias... A mí me daban morfina cada dos horas y no me hacía nada. No se ha estudiado la cura. La farmacéutica Bayer sacó al mercado un medicamento que se autoproclamaba como curativo de la endometriosis. Varias asociaciones pusieron el grito en el cielo y las denunciaron; las retiraron del mercado y las volvieron a comercializar con otro nombre. Son unas pastillas anticonceptivas muy fuertes que hacen que la sangre se te coagule... y valen 53 euros al mes.
¿Crees que existen alternativas a estos tratamientos?
No hay nada demostrado, pero nosotras estamos cansadas de todo lo que producen este tipo de medicaciones. Cuando sufres la enfermedad y te pones a investigar te das cuenta de que hay medicinas alternativas: acupuntura, dietas especializadas para cada mujer... Se ha demostrado que con ciertas dietas y terapias algunas chicas mejoran, pero no todas.
¿Qué balance haces de la atención sanitaria de la endometriosis?
La mayoría de centros de atención primaria y sanitaria ni siquiera conocen la enfermedad. Muchas chicas tienen que pasarse años de especialista en especialista, derivándose a ginecólogos que no conocen la endometriosis. Te dicen que tienes un dolor psicológico, que la menstruación debe hacer daño, y a ellas se les va expandiendo la patología. Por otra parte, las listas de espera para entrar en quirófano suelen alargarse cinco meses como mínimo. Además, del 1 de julio hasta el 30 de septiembre cierran los quirófanos. Dejan un quirófano en urgencias y basta.
¿Todo esto puede venir determinado por la hegemonía del pensamiento patriarcal y su influencia en las decisiones que se toman en términos de políticas de salud?
La endometriosis está muy relacionada con la desigualdad de género. Es una patología que afecta al 10% de mujeres fértiles, que es el 5% de la población. Si la comparamos con otras patologías, como la diabetes, que la padece un 2,8% de la población, o la esclerosis -un 0,8%-, resulta que somos más mujeres con endometriosis que gente con asma, VIH y diabetes juntas. Entonces, ¿qué pasa? ¿Por qué no se investiga? No es que estemos quitando importancia al resto de enfermedades, ni mucho menos. Pero cuando sufres otras patologías, rápidamente te diagnostican o te atienden, te hacen pruebas... Con la endometriosis no, no hay diagnóstico.

Está relacionada directamente con el patriarcado. Tú, como mujer enferma, te preguntas porqué no es conocida. Si la sufrieran los hombres, estaría más estudiada. Y fíjate que la subdirectora de calidad y cohesión del ministerio es una mujer. Es decir, las personas que hay en el Ministerio de Sanidad son mujeres. Pero parece que la cosa no va con ellas...
Aquí el tema de la sensibilización de las mujeres está costando mucho. Hace un año nos reunimos con el ministerio y todo sigue igual. Y sólo les pedimos difusión de la guía para el diagnóstico de la endometriosis... Aparte está la vigencia, aún, de la creencia de que  es normal que menstruación y las relaciones sexuales deben hacer daño a las mujeres. No se sabe que existe una enfermedad que es la que lo provoca. Muy pocos médicos se mueven por ella y te preguntas, ¿qué pasa? Si cada vez tienen más pacientes... Solicitas pruebas y te dicen que sí, que sí, y al cabo de un año quizás te avisan. Te limita mucho.
¿Cómo es el día a día de una mujer con endometriosis?
Depende de la mujer. Hay mujeres que son asintomáticas y no deben tomarse analgésicos, se dan cuenta cuando quieren quedarse embarazadas. Otras tienen grados de dolor moderados, que toman medicación para poder estar en su lugar de trabajo. Después hay mujeres con grados muy severos de dolor, ya sea por la propia enfermedad o por la medicación que les recetan. Te desmayas, se te hace difícil moverte... Y eso no es vida. Pierdes el trabajo, te encuentras mal, necesitas ayuda en tu día a día... Yo, hasta hace casi dos meses, que empecé a hacer acupuntura y he mejorado mucho, se me hacía inviable pasear durante cinco minutos. Tu círculo social se va cerrando, porque estás enferma y no puedes hacer gran parte de las cosas que antes hacías con normalidad. No te levantas en medio de una comida y te marchas, ¿verdad? Lo puedes hacer un día, pero el tercero no te apetece.
Hay casos muy complicados. Una persona enferma no puede trabajar, es así. Es decir, nadie quiere a una persona que coge la baja frecuencia... Yo en tres años he pasado tres veces por el quirófano. Hay un estudio que concluye que pierdes once horas laborales al mes con la enfermedad. No te permite trabajar durante ocho horas seguidas. Y las ayudas previstas son casi inexistentes. En medicamentos que te tienes que tomar, por ejemplo, ya sea por la propia enfermedad o por los efectos colaterales que conlleva, te puedes gastar tranquilamente 300 euros. En mi caso, mi madre me hace la compra, yo no puedo cargar peso, y mi madre tiene 73 años.
¿Cuál es la principal lucha de la Asociación de Mujeres con Endometriosis?
En primer lugar, visibilizar y hacer difusión de la enfermedad. Muchas chicas se esconden, por el tabú que supone la infertilidad como mujer, tienen vergüenza de ellas mismas. En este sentido, hicimos un flashmob en Barcelona para visibilizar la endometriosis y enviamos una nota de prensa a todos los medios. Sólo uno de ellos se hizo eco y llegó cuando ya habíamos terminado. A la sociedad no le interesa. También intentamos apoyar y dar apoyo a las mujeres que la padecen y, por ello, tenemos varias especialistas en la asociación: psicólogas, naturópatas, sexólogas... Hay que tomar conciencia, a nivel social y en el ámbito médico.

Andres

sábado, 24 de junio de 2017

"EL DIAGNÓSTICO DE LA ENDOMETRIOSIS EN ALGUNOS CASOS SE DEMORA HASTA OCHO AÑOS"

"La cirugía en esta patología es muy compleja y conlleva riesgos, por lo que siempre que sea posible se evitará la intervención y se primarán los tratamientos hormonales"
A. M. | A Coruña 15.05.2016 | 02:41
Cristina Guillán Maquieira y Sara Quintana Tustain forman parte del Servicio de Ginecología del Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña (Chuac) y desde marzo son también las caras visibles de una nueva unidad abierta en el centro hospitalario para atender determinados casos de pacientes de endometriosis, una enfermedad que afecta al 10% de mujeres en edad fértil y que se caracteriza por dolor pélvico intenso e infertilidad en el 50% de los casos. Las ginecólogas participaron a finales de abril en un chat con los usuarios de LA OPINIÓN para contestar a sus dudas en relación con esta patología que generó un importante impacto entre los internautas, ya que las expertas recibieron más de 150 preguntas y el chat se situó como el contenido más leído en esa semana.
-¿Qué incidencia tiene la endometriosis en la población?
-Un 10% de las mujeres en edad reproductiva sufren esta enfermedad benigna inflamatoria y crónica que se caracteriza por producir dolor e infertilidad, aunque no es un porcentaje exacto porque algunas de las pacientes que la padecen son asintomáticas y no se incluyen en estas estadísticas. Tenemos la percepción de que aumenta el número de casos diagnosticados, si bien no existe una causa o factor determinante. El factor hereditario puede aumentar el riesgo de padecerla en un 10%, aunque también pueden influir otros como los ambientales.
-¿Por qué se decidió abrir una unidad específica en el Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña (Chuac) sobre endometriosis?
-Este proyecto surge porque las pacientes con endometriosis profunda requieren un abordaje multidisciplinar para el seguimiento y tratamiento de su enfermedad. Es una iniciativa que llevaba tiempo en el aire y que finalmente hemos conseguido poner en marcha con la colaboración de otros servicios. Aunque nosotras seamos la cara visible de esta unidad, este proyecto se ha podido plasmar y hacer realidad gracias a la participación de otras especialidades. Además del Servicio de Ginecología y la Unidad de Reproducción Asistida contamos con la participación de los servicios de Cirugía General, Urología, Unidad del Dolor y Radiología sin los cuales esta unidad no se habría podido llevar a cabo.
-¿Qué proceso se sigue para determinar qué casos se derivan a la unidad que se creó en marzo en el hospital de A Coruña para atender a mujeres con esta enfermedad?
-Desde Atención Primaria se debe derivar a la paciente a las consultas de ginecología y ahí se valora si se trata de una endometriosis que precise un seguimiento específico en la nueva unidad. Por regla general, se derivan aquellas pacientes en las que se sospecha que sufren endometriosis profunda, el tipo más grave e incapacitante, o aquellas que no responden correctamente al tratamiento.
-¿Cuándo se debe acudir al médico para consultar si se padece endometriosis?
-Se suele dar por hecho que el dolor va asociado a la menstruación y por eso no se suele acudir al médico. Pero hay que tener en cuenta que si se trata de un dolor que no se controla con una pauta analgésica adecuada es necesario consultar porque puede tratarse de endometriosis. Hoy en día no es posible prevenir esta patología, pero sí que se puede disminuir el tiempo de dolor que algunas mujeres soportan entre el inicio de los síntomas hasta que se le diagnostica una endometriosis. En algunos casos el diagnóstico se demora hasta ocho años, lo que puede suponer un deterioro en su calidad de vida.
-¿De qué forma se diagnostica si la paciente sufre esta dolencia?
-En las consultas de ginecología del complejo hospitalario se realiza una historia clínica en la que se valoran los síntomas y posibles factores de riesgo. A continuación se le realiza una exploración física y pruebas de imagen siendo imprescindible una ecografía transvaginal que nos ayuda al diagnóstico de una endometriosis en su variedad quística o profunda.
-¿Cómo puede variar la evolución de la enfermedad?
-La evolución de la endometriosis es variable e impredecible En su variante profunda hasta en un 50% de los casos puede ser progresiva. Debido precisamente a que se trata de una enfermedad que varía de forma distinta según cada caso, es necesario individualizar los tratamientos. Por otra parte, en mujeres asintomáticas cercanas a la edad de la menopausia, se puede realizar un seguimiento sin necesidad de tratamiento, con revisiones periódicas para controlar la evolución de la endometriosis.
-¿Cuáles son los síntomas más comunes de la endometriosis?
-Los síntomas más frecuentes son el dolor, que no responde al tratamiento analgésico habitual, y la infertilidad, que puede darse hasta en el 50% de las pacientes, porque además de la distorsión anatómica que puede producir la endometriosis, sus ovocitos son de peor calidad. Se sabe que la endometriosis genera unas mayores dificultades para conseguir un embarazo. De hecho, no en todos los casos funcionan con éxito los tratamientos de reproducción asistida.
-¿Qué tipo de tratamiento se aplica una vez diagnosticada la patología a la paciente?
-En la endometriosis, el tejido endometrial que se ha implantado fuera del útero, responde al estímulo del ciclo ovárico todos los meses, por lo que lo más aconsejable para mantener controlada la enfermedad, evitando la recidiva y la reaparición de los síntomas hasta la menopausia, es el uso de tratamientos que mantengan el ovario en reposo, es decir, sin ovulación, como son los anticonceptivos, progestágenos en forma de DIU hormonal,inyectables o la terapia con análogos. Al tratarse de una patología hormono-dependiente, con la menopausia los síntomas mejoran o desaparecen en la mayoría de los casos, pero esto puede no ocurrir en el 15%, porque ahí el dolor no obedece solo a la lesión sino que puede tratarse de un dolor patológico, persistiendo la clínica igualmente.
-¿Varía el tratamiento según el grado de endometriosis?
-Existen tres tipos de endometriosis según la localización y la gravedad: la ovárica, que causa quistes de diferente tamaño; la peritoneal, que se produce en el tejido que recubre las vísceras del abdomen; y la profunda, la forma más grave de la enfermedad, al afectar a la zona de debajo del peritoneo donde se localizan órganos vitales como los uréteres, la vejiga y el intestino. La idea es maximizar los tratamientos médicos para minimizar los quirúrgicos. La cirugía de la endometriosis, en especial la de la endometriosis profunda, es muy compleja y no exenta de riegos. Puede requerir la intervención de otros especialistas en el intestino o el sistema urinario. Por eso, siempre que sea posible se evitarán estas intervenciones y se primarán los tratamientos hormonales.
-¿En qué medida puede contribuir llevar hábitos saludables de vida a atenuar los efectos de la endometriosis?
-Hay estudios que defienden que el consumo de grasa o carne roja puede ser perjudicial. Por el contrario, una dieta baja en grasas y rica en Omega 3 y vitaminas B1 y B6 presentes en alimentos como las nueces o pescados como el salmón o las sardinas puede ayudar a reducir la inflamación y controlar el dolor, pero en ningún caso a prevenir las recidivas. También se aconseja reducir la ingesta de bebidas alcohólicas y dejar de fumar. Por otra parte, el ejercicio físico se vincula de manera positiva en el control de la enfermedad.
-¿Qué les ha sorprendido sobre la percepción de la gente sobre esta dolencia en el chat con usuarios de LA OPINIÓN?
-Hemos constatado que aún existe desconocimiento sobre la endometriosis, porque algunos internautas nos preguntaban si el dolor de espalda puede estar relacionado con la endometriosis o si puede afectar a la movilidad de las piernas, cuando ninguno de los dos son síntomas específicos de esta dolencia.

Andres

lunes, 8 de mayo de 2017

ENDOMETRIOSIS, CUANDO LA SEXUALIDAD DUELE

  

Los síntomas principales son dolor menstrual muy elevado, dolor con penetración coital, malestar gastrointestinal y dolor al orinar y defecar

La endometriosis es una cuestión de salud pública y afecta tanto a la sexualidad de las mujeres como al resto de áreas de su vida.
Genes, hormonas, ambiente y alimentación, inmunología y dolor, son los protagonistas de este trastorno sistémico que se estima afecta a más personas que a los afectados de asma, diabetes y VIH juntos. Supone la afectación, entre los 15 y 45 años, aunque está presente durante toda la vida, de 2 millones de mujeres en España y más de 170 millones en todo el mundo, según ENDOmadrid, Asociación de endometriosis de Madrid. No se invierte en estudios que puedan asegurarlo ya que, determinados mitos como que menstruar duele siempre, se aceptan social y culturalmente, cuando esto no es así. Esto contribuye a que los propios especialistas no estén suficientemente informados y no se realicen diagnósticos adecuados ni precoces, lo cual podría frenar el avance y paliar las consecuencias de esta enfermedad, e incluso encontrar una cura, inexistente por el momento.
Para resolver todas estas dudas e instruirnos, más aun siendo marzo el mes de la endometriosis, Irene Aterido, coach de sexualidad y salud de ENDOmadrid, nos abre los ojos sobre la enfermedad que nadie ve pero muchas mujeres sienten.

Qué es la endometriosis?
Se define como "un tumor benigno que depende de estrógenos y provoca una inflamación crónica en la totalidad del cuerpo. Tiene una base genética y cursa con alteraciones del sistema inmunológico", según Aterido.
Consta de tres pilares bien diferenciados:
-Hormonal, relacionada con los estrógenos.
-Inmunológico, generando un trastorno del sistema inmune.
-Inflamatorio, altamente doloroso e incapacitante en numerosas ocasiones.
Estos han de contemplarse en su conjunto para poder realizar tanto el diagnóstico como la propuesta de tratamiento que, por desgracia, sería alopático, paliando los dolores o síntomas, pero no curativo.
Los síntomas principales son dolor menstrual muy elevado, pudiendo llegar al desmayo, vómitos o a no poder articular palabra, dispareunia o dolor con penetración coital profunda, malestar gastrointestinal y dolor al orinar y defecar, afectando a todas las funciones fisiológicas naturales de las mujeres. Creo necesario recordar que ninguna de estas actividades tiene porqué doler si se está sana y todo está en orden.
Si se tiene dismenorrea o dolor durante la regla, y si no desaparece con un ibuprofeno, es síntoma de que hay un desequilibrio hormonal detrás o que algo no está funcionado en otras áreas. Irene Aterido comenta tajantemente que, "el dolor de regla no es normal y que, si le duele la regla, tiene el 50% de posibilidades de que sea por endometriosis". Asegura que la dismenorrea es progresiva y duele e incapacita más cuanto mayor es la mujer, de ahí la importancia de la detección precoz de esta enfermedad.

Respuesta a mitos sobre la Endometriosis
Aunque ya haya desmitificado algunos, en el Endodecálogo de ENDOMadrid podemos encontrar respuesta al resto.
El embarazo no cura la endometriosis. Es bastante habitual que cuando nos duele la regla, alguna mujer de nuestro entorno nos comunique que cuando seamos madres se nos pasará. Si padece endometriosis, el embarazo disminuirá algunos síntomas pero tras el parto volverán o incluso se harán más intensos.
Tras la menopausia no desaparecerá la enfermedad aunque se pueda sentir alivio por la disminución de estrógenos. Además, se sabe que los propios tumores generan estrógenos por lo que, ni es esta etapa, se garantiza encontrar esa curación.
Igual ocurriría con la utilización de anovulatorios o anticonceptivos orales, alivian síntomas pero no curan.
Las histerectomía tampoco lo hará. Las células de endometriosis pueden estar diseminadas por cualquier otro órgano que no sea el útero.
El dolor no es de origen psicológico ni es proporcional al diagnosticado.
La endometriosis no causa infertilidad, solo aumenta la dificultad en un 30%. Según Irene Aterido, 7 de cada 10 mujeres con endometriosis se quedan embarazadas de manera natural, según el estadio en el que se encuentren.
Las relaciones sexuales con penetración no duelen ni molestan si la mujer está sana. Si molesta puede ser un síntoma clave para investigar si la mujer padece endometriosis. Igualmente puede aparecer dolor durante o tras el orgasmo.
La endometriosis es una enfermedad social no ginecológica, porque afecta a todos los ámbitos de la vida personal, de pareja, sexual, familiar y laboral de la paciente.
Además, tiene un alto impacto económico por costos directos e indirectos relacionados con bajas laborales, hospitalizaciones, medicación en pauta continua, cirugías, rehabilitación, alta comorbilidad, nutrición especial, inversión en cuidados y en conciliación, etc.

De la huerta al ginecólogo
Aunque suene extraño, es una manera de evidenciar el impacto que la alimentación, el tratamiento de esta y el ambiente generan en las personas. En este caso, las mujeres con endometriosis encuentran una dificultad añadida para aliviar sus síntomas y poder llevar una vida más llevadera.
Los alimentos se tratan con pesticidas, dioxinas, disruptores endocrinos, y el ambiente está contaminado, lo cual estrogeniza tanto a hombres como mujeres, afectando a la población global y generando o potenciando diversas enfermedades, como la endometriosis o la infertilidad. Esta cuestión solo se resolvería con políticas medioambientales adecuadas.
Las mujeres con esta enfermedad encuentran dificultades para llevar una alimentación saludable que no afecte al aumento de los niveles de estrógenos, teniendo que recurrir a agricultura ecológica, a productos no envasados y sin presencia química. Esto conlleva un gasto adicional para su bolsillo, que no todas pueden permitirse, al no estar cubierto ni considerarse necesario por la sanidad pública.

Líneas de tratamiento y recomendaciones
La farmacología es la opción más utilizada. Contribuye al control del dolor, tanto el pélvico abdominal, con o sin regla, como a los desarreglos gastrointestinales y a la reducción estrógenos.
Pero la pastilla no resuelve todo, tiene que verse acompañada por llevar una vida saludable en todas las áreas.
El ejercicio reduce los niveles de estrógenos y reducen el estrés, lo que aumenta las defensas. Habría que tener en cuenta que el dolor crónico es un generador de estrés adicional.
Ayuda disminuir la exposición a tóxicos, tanto en la alimentación como en los productos de belleza, desde el champú a los cosméticos, así como mantenerse alejada de la contaminación, en lo posible.
Hacer uso de productos anti inflamatorios siempre beneficia. Existen varios productos naturales que en grandes cantidades tendrían estos efectos, como la curcumina, el jengibre o los ajos, pero sería necesario que apareciesen concentrados en medicaciones para poder ser realmente efectivas.
Si presenta los síntomas acuda a ginecología y exija soluciones. Pida que le atienda alguien especializado en endometriosis, no se quede con la típica canción de "la regla duele", ya sabe que no es así. Además, esto hace que no se contemple como causa de baja laboral, por ejemplo. Actualmente se considera como dismenorrea común en muchas ocasiones, no reflejando la realidad.
Escuche e informe a sus hijas adolescentes. La detección temprana es crucial para evitar sufrimientos innecesarios.
Y recuerde que la investigación podría dar solución al sufrimiento de las mujeres con endometriosis.

Andres

sábado, 8 de abril de 2017

LA ENDOMETRIOSIS, LA ENFERMEDAD DE LAS MUJERES NINGUNEADA POR LA SOCIEDAD


Esta enfermedad afecta a más de 170 millones de mujeres en todo el mundo y a más de dos millones en España, según algunas estimaciones.
Los prejuicios sobre los dolores menstruales hacen que los diagnósticos de esta enfermedad se retrasen hasta 8 años de media.
"Toda la sociedad, incluido algunos médicos, tienen esta visión sesgada y discriminatoria que hace que la mujer sufra y aguante más de lo que debería", explica a eldiario.es el doctor Carmona.
La regla no debería producir dolor, según los ginecólogos EFE

"Eso son dolores menstruales, es lo normal". Esta es la respuesta que han escuchado miles de mujeres al quejarse de los dolores que sufren cuando tienen la regla. Dolores que en algunos casos pueden ser tan intensos como un cólico nefrítico o un ataque al corazón. Dolores que pueden provocar náuseas, vómitos e incluso desvanecimientos. Dolores, en suma, que impiden a las mujeres desarrollar una vida normal y que, por muchas veces que se repita, no son normales.
"Hay que entender que un dolor de regla que deja a una mujer sin poder ir a trabajar o a la facultad no es baladí y es importante que las mujeres y la sociedad lo asuman y nos neguemos a aceptarlo como normal", explica a eldiario.es el doctor Francisco Carmona.
En muchos de esos casos, el dolor es síntoma de una enfermedad que afecta a  más de 170 millones de mujeres en el mundo, pero que es ignorada por parte de la sociedad y minusvalorada por parte de la comunidad médica: la endometriosis. En España la sufren más de un millón de mujeres, aunque este número podría superar los dos millones según algunas esitmaciones
"Es una enfermedad tan frecuente que ni siquiera sabemos el porcentaje real de afectadas", explica Carmona. Se calcula que la padecen entre 10% y el 15% de las mujeres, "quizás incluso el 20%", asegura este experto en endometriosis. "De alguna manera se podría decir que esta enfermedad es una gran ignorada y que solo vemos, como dice el documental, la punta del iceberg", concluye Carmona.
Una enfermedad benigna y crónica
La endometriosis es una enfermedad crónica y benigna que afecta a mujeres en edad reproductiva, y en la cual el endometrio, un tejido o mucosa que recubre el interior del útero y cuya función es la de alojar al cigoto cuando una mujer se queda embarazada, crece fuera del útero, comúnmente en las trompas de falopio, los ovarios o áreas circundantes.
Los puntos violetas muestran las zonas donde suele crecer tejido endometrial en la endometriosis / Uptodate
Pero, pese a ser una de las enfermedades ginecológicas más comunes y ser considerada responsable de la mitad de todos los casos de infertilidad que carecen de explicación médica, en la actualidad no se sabe el origen de esta enfermedad. "No conocemos bien por qué se produce, con lo que el tratamiento muchas veces es sintomático", explica Carmona, que también asegura que "hay un componente social y educacional que hace que se investigue menos en este tipo de enfermedades".
Falta de financiación en investigación
El caso de la endometriosis es solo una muestra más del machismo que ha imperado durante décadas en el mundo de la medicina y que sigue teniendo reflejo en la actualidad. En EEUU los Institutos Nacionales de Salud financian los estudios sobre diabetes, una enfermedad que afecta a cerca de 14 millones de mujeres, con 100 veces más dinero que los que se hacen sobre endometriosis, que afecta a unas 8 millones de mujeres en ese país.
El desconocimiento sobre esta enfermedad y la falta de inversión en investigación hace que diversos colectivos exijan que se hable más de la enfermedad. Para ello, este sabado se ha celebrado la Marcha Mundial por la Endometriosis, con la que los organizadorespretenden "concienciar a la sociedad" de la problemática que representa esta enfermedad y de reconocer que "necesita más investigación y recursos".
"La regla no debería doler"
Pero además de la falta de investigación, las mujeres con endometriosis se enfrentan al hecho de que culturalmente la sociedad ha aceptado que la regla duele y "eso es un error, es falso", explica Carmona. Según este experto, "la regla no debería doler, aunque es algo que hemos aceptado así y por eso muchas mujeres no consultan".
Pero el problema no solo afecta a las mujeres que consideran que los dolores de la regla son normales o que son parte de lo que significa "ser mujer". Según Carmona, "existe una discriminación real contra las mujeres", ya que "toda la sociedad, incluidos algunos médicos, tienen esta visión sesgada y discriminatoria que hace que la mujer sufra y aguante más de lo que debería".
Hasta 8 años de retraso en el diagnóstico
Algunos estudios han mostrado que el retraso medio desde que aparecen los síntomas hasta que se diagnostica es de más de 6 años. "Hablamos de 5 a 8 años de retraso en un diagnóstico", insiste Carmona. "He visto señoras a las que les decimos que tienen endometriosis y se alegran, aún siendo una enfermedad grave, porque por fin, después de visitar varios especialistas, alguien las escucha, las hace caso y las diagnostica", asegura Carmona.

Además, las mujeres afectadas por dismenorrea, como se conoce el dolor menstrual agudo, pueden llegar a perder hasta 10 horas de trabajo a la semana, con el estigma social que ello implica. "En estos casos habrá quien diga que es porque es flojita, porque no quiere trabajar o que lo que tiene es mucho morro… mientras que si un hombre tuviese un dolor que no le dejase levantar de la cama, todos pensaríamos que está muy mal", afirma Carmona. "Creo que los ginecólogos en particular, y la sociedad en general, deberíamos prestar más atención a todas esas mujeres a las cuales no se les hace el caso necesario", concluye este ginecólogo.

Andres